La ciudadanía y el civismo conllevan ciertos deberes individuales, por lo que creemos que las empresas también tienen un deber para con la(s) comunidad(es) (a nivel local, nacional o mundial) con que trabajan.

Desde 2001, hemos prometido donar al menos el 1 % de nuestros beneficios anuales antes de impuestos a causas dignas. Siempre hemos dirigido estas donaciones a organizaciones comunitarias sin ánimo de lucro, para las cuales consideramos que nuestra contribución tiene consecuencias significativas y duraderas.